El Black Metal está muerto...?

Toda la música oscura, pero sobre todo el black metal, ha sido uno de los cinceles más importantes en mi escultura adulta. Fueron tiempos verdaderamente mágicos. Desde entonces, nunca he sentido golpe tan poderoso como la esencia de mis primeros cassetes y CDs de sellos noruegos, suecos, polacos etc;. Eso fue hace más dos décadas, la explosión en la que descubrí mi estética, mi ideología, mi hogar espiritual, desde entonces el black metal tiene un lugar tan especial como me es posible. Señalo esto para ilustrar el hecho de que mi gusto por Black Metal sucedió en mis años formativos, me topé con estas canciónes accidentalmente, a través de canales en gran medida poco interesantes o en el mejor de los casos inaccesibles para otros, ahí tenía algo que solo yo amaba y entendía. Ahora ese arte ha entrado en la corriente principal del entretenimiento. Nos guste o no, ya no es mío ni tuyo, y no hay nada de lo que pudiéramos haber hecho para evitar que se escurriera fuera de nuestras garras esqueléticas.

Los ajenos a la escencia de ese arte, se movieron por interés personal y cooptaron por todos los elementos genuinos que alguna vez lo hicieron vital. Estos mismos elementos esenciales que dieron significado y movimiento al género fueron robados, vaciados y expuestos en las redes sociales, en los memes y lo que es peor, en los registros comerciales de enmascaramiento que ya no tienen ningún vínculo con el pasado glorioso del Black Metal. Todo lo anterior, en un proceso que duró alrededor de 20 años según mis cálculos, finalmente mató al género.

El Black Metal está muerto. Muerto y olvidado. Muerto para siempre. Como cualquier forma de vida, no puede ser resucitada de ninguna manera como la conocemos hoy. Es trágico, ¿no es así, que una forma de arte hermosa, disruptiva, violenta y fascinante, podría convertirse en una cáscara tan miserable de su antiguo yo?... De verdad yo creía en eso y finalmente pude ver con cierto grado de claridad mi concepción de la vida, del mundo, especialmente de la condición humana.

Esta es la razón por la que continúo, aunque con moderación, actualizando este blog: a pesar de su caducidad física, el espíritu del género, todavía se puede experimentar aquí  y en otros lugares como este. Para nosotros, los verdaderos creyentes, que una vez rechazaron lanzar la antorcha con la llama negra. Aunque su vitalidad ya no existe, su esencia aún inspira, aún transporta, pero transforma a aquellos que aún poseen la fuerza mental, física y espiritual para manejarla. Llevo esta insignia con orgullo hasta este día.


Los artistas fundadores forjaron algo en la conciencia colectiva de aquellos preparados y dispuestos a recibirlo que era tan poderoso que dejó de ser suyo, que trascendió las limitaciones del sonido y la palabra. y el tiempo y el espacio, y siempre existirán, madurarán para ser aprovechados y canalizados a través de nosotros en el presente. Deja que la llama negra arda para siempre ...

STARFUCKS !!!