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20100922

Cómo mostrar respeto por el Black Metal hoy en día.

De los ultimos articulos que he leido, este se me ha hecho muy interesante, y desde mi perspectiva, tiene muchos puntos con los que estoy de acuerdo, en otros discrepo, pues no es la ultima palabra ni la verdad absoluta, sin mas aqui se los dejo:

El Black metal como comunidad ha crecido exponencialmente desde que emergió como un estilo musical por sí mismo a principios de los 90’s. Cual una nueva civilización, creció a partir de un pequeño grupo de innovadores que estaban hastiados por la mentalidad “chándal”: propia de personas que eran, en esencia, productos de los tiempos modernos, quienes ciegamente bramaron sus ideas, descifraron cómo tocar death metal y se volvieron populares en el género al hacer su música más acorde a lo que esperaban las audiencias acostumbradas al rock. En esencia, la muchedumbre había infestado al death metal como antes lo hizo con el speed metal, y el black metal fue una respuesta a eso.Reconociendo que las apariencias podían ser clonadas sin importar de qué manera disfrazaran su música como algo “nuevo”, los músicos del black metal decidieron ir a donde la multitud no podía seguirlos: escribirían música que expresara la grandiosidad de la naturaleza y una amoralidad fiera, urgando más en los valores de los guerreros Samurai o los europeos que en los ideales desechables de los tiempos modernos. Debido a que dicho tópico requiere música que infunda al escucha una sensación de asombro y belleza en el ciclo de la destrucción y creación que delinea nuestro mundo, ellos ya no podían seguir apoyándose en “tres acordes y la verdad”, sino que de hecho tenían que poner la verdad en la música, y escribir canciones más poéticas y complejas.
“Complejidad” es un término difícil aquí, porque puede ser logrado en la estética también; casi todas las bandas fallidas de rock progresivo en el universo han hecho esto, agregando “fills”y partes técnicas que contribuyen un poco a su música como un todo. “Verdad” es un término difícil porque Ani DiFranco piensa que tiene la verdad y que se encuentra en sus canciones, puesta en las líricas completamente olvidables- sin mencionarle que, para un filósofo, los ideales que ella pregona no son diferentes de lo que George Bush alardea en sus discursos.
El Black Metal tomó una nueva dirección y puso la verdad en la música, independientemente de las líricas, haciendo mini-sinfonías dramáticas que cubrían un rango de emociones y llevaban al escucha desde la alienación hacia una unidad con la naturaleza. Un lector alerta notará que casi toda la poesía hace lo mismo, al encontrar detalles mundanos y abstrayéndolos hacia principios más altos, luego trasladándolos hacia una experiencia que narra al lector desde una posición inicial hacia una sensación de haber aprendido algo y, más importante, haber aprendido a apreciarlo. La música “política” como Ani DiFranco y Napalm Death no pueden hacer eso por ti.
La pequeña civilización dentro de la civilización que era el Black metal estaba unida más por ideales que por afinidades estéticas o musicales, aunque toda su música tenía similitudes al dirigirse a expresar el mismo tipo de idea, principalmente en el uso de la complejidad y verdad poéticas dentro de la música (y no necesariamente en las líricas: escuchas Black metal y, debido a su artística intensa, encuentras verdad allí). Y porque incluso la gente educada y pensante son ladrillos-estúpidos hoy en día, desde que están rodeados por voces infinitas que repiten los mismos pocos ideales en muchísimas formas diferentes, aquí están las ideas básicas del Black metal:
1.- Naturaleza como el orden supremo, en el cual la naturaleza como pensamiento es un proceso de evolución a través del cual una proliferación de ideas son filtradas por su adaptación a la realidad como un todo. Muchos diseños potenciales comienzan, y aquellos que se adecuan mejor a sus alrededores persisten.

2.- Pensamiento e ideal más importantes que lo físico. Como los valores de los caballeros, de Mahatma Gandhi y Jesucristo así como Adolf Hitler, muchos músicos de Black metal vieron como más importante que un orden funcional maquinado hacia la evolución superior persista en la Tierra. Ellos se preocuparon en un distante segundo lugar de cuántas vidas se perdían, o qué dolores se soportaban, y les preocupaba principalmente que mejores ideales -formas de organización, diseños, ideas personales – perduraran sobre las ideas inferiores, generalmente construidas con materialismo y moralidad judeo-cristiana, en la cual la pérdida de la vida es terrible no importa qué se logre gracias a ello.
3.- Introspección. En la tradición popular del black metal, el único significado viene de lo que el individuo puede interpretar; no hay límites enter los individuos y el mundo (naturaleza) como un todo, pero el individuo sólo puede percibir lo que él o ella pueden a través de las habilidades naturales y el aprendizaje de la experiencia. No todos pueden ver toda la verdad; todos la obtenemos en grados, pero lo que es más importante en el Black metal es el individuo que se inspecciona a sí mismo para los valores internos y encuentra una manera de conectar éstos al mundo. Es el opuesto exacto de la retórica del tipo “si se siente bien, hazlo” propia de la muchedumbre del rock and roll y los políticos norteamericanos.

4.- Morbosidad no sólo como importante, sino esencial, y dadora de significado. Mientras la mayoría ve a la muerte paranoicamente, y sólo la mira como una gran entropía que remueve todo el valor, los músicos del Black metal la vieron como algo que daba significado a la vida. El hecho que morimos significa que debemos encontrar valor en la vida (ver punto 3) y debemos hacer aquello que es gratificante no sólo para nuestros “yos” físicos, sino para nuestras almas únicas y efímeras (ver punto 2).
5.- Nacionalismo. El racismo es una preferencia por una raza por sobre todas las demás, a nivel mundial. El nacionalismo es el orgullo por la nación de uno y su etnicidad, lenguaje y cultura nativas. El nacionalismo es un subconjunto del naturalismo porque, tanto como uno aprecia la diversidad de las especies en la Tierra, uno aprecia la diversidad de humanos y desea preservar aquello separando a las naciones unas de otras. Algunos músicos del Black metal son racistas, y otros no, pero todos estaban de acuerdo en que la separación étnica era necesaria para la preservación de sus tierras nativas.
6.- Moralidad holística y espiritualidad. En la espiritualidad judeo-cristiana, el centro de la creencia es la relación entre el individuo y Dios, y cualquiera puede tenerla. En las fés antiguas, los dioses eran impersonales y no sentenciosos, y el individuo forjaba un camino a través de la vida basado en el sostenimiento de ideales más altos y en entender la naturaleza. La espiritualidad judeo-cristiana es un producto, las fés antiguas son esotéricas y formas un poco más que elaboradas de aprendizaje filosófico y disciplina marcial. Las referencias ocultistas, hindúes, nórdicas, greco-romanas y satanistas abundan en el Black metal.
Para cualquier estudiante de historia europea del arte, estos valores no son nuevos, son tradicionales a todas las formas Romanticistas del arte, ya sea literatura o artes visuales o sinfonías, y eran sostenidos por artistas tan distantes como William Wordsworth, Anton Bruckner, John Keats, Ludwig van Beethoven, Richard Wagner, Lord Byron y William Shakespeare. Para todos estos artistas, la naturaleza era una forma de orden superior a las reglas de la civilización, y la civilización se había vuelto decadente por encumbrar su propio orden “igual” más que el orden “desigual” de la naturaleza. Muchos filósofos, incuyendo el celebrado F.W. Nietzsche y Arthur Schopenhauer, explicaron estos sentimientos en sus propios trabajos. La ideología del Black Metal no es nada nuevo.

Lo que era nuevo era una expresión de estos ideales en música popular, porque la música rock y blues y todo aquel arte asociado execrable ha sido siempre la manifestación de la mentalidad revoltosa de la manada: música simple para que todos los que estén dentro de un cuarto puedan asimilarla, diametralmente opuesta a los grandes trabajos de música clásica que eran demasiado complejos y emocionalmente complicados para que los aprecie una multitud (o tan siquiera que tenga la atención retentiva para aguantar). La música rock se enfoca en una emoción por canción, se dispara en riff y coro, y lo hace de manera muy simple usando un número relativamente fijo de escalas y progresiones de acordes. La música rock es el producto perfecto porque es fácil de hacer, es apreciado por consumidores de todas las edades y no limitados por la inteligencia, y no es inofensivo en un determinado nivel en el sentido que no tiene nada que decir que pueda desconcertar. El mensaje básico de la música rock es incluir a todos igualmente, apreciarlos por estar vivos y no por sus rasgos inherentes, y se une en valores humanos simples y no ideales superiores; el rock es inclusividad, el Black metal no lo es.
Las personas “chándal” que infestaron el death metal, un género devoto al nihilismo de reconocer que la muerte sola es predominante de manera que nosotros, y no nuestros productos y sentimientos confusos, debemos definir el significado de la vida para nuestros yos mortales, eran un producto de este impulso inclusivo de la música moderna. Cuando el Death Metal era nuevo (1983-1987) era exclusivamente un abrazo a la luz que sería encontrada en el otro lado de este túnel oscuro, que es que cuando alguien supera el miedo a la muerte que caracteriza a la sociedad moderna, puede regresar a aquello que es más importante que la comodidad material y la popularidad: ideales, naturaleza y experiencia real. Mientras el Black Metal era romanticismo puro, el death metal era una forma de existencialismo científico unido al resentimiento hacia aquellos que les son dadas posiciones por su aceptación servil y la lógica mentecata de lo popular.
Cuando el black metal emergió, era ridiculizado, mofado, odiado y excluido de la popularidad en los círculos metaleros. Desde 1990 hasta 1993, era difícil encontrar alguien que tan siquiera pensase que tuviera un mérito artístico: era simplemente impopular, en parte porque no adoptaba la raíz de toda la popularidad desde las estrellas de cine hasta los políticos y narcotraficantes, que es una inclusividad que marca que quienquiera que se pare en la puerta y aprecie una experiencia simple es parte de la muchedumbre, parte del grupo exclusivista que se define a sí mismo como importante para la civilización. Después de los acontecimientos en Noruega, que involucraron quema de iglesias y asesinatos, el Black metal era de repente popular porque sugirió que existía un “otro lado” y, la muchedumbre razonó, al comprar CD’s se podía ser parte de él.
Así como las civilizaciones son iniciadas por unos cuantos valientes y luego, cuando las generaciones siguientes pierden el sentido de lucha inexorable contra el desorden para que la civilización pueda ser creada, degeneran en sociedades donde la popularidad y el lujo son más importantes que la verdad, el Black metal se deshizo poco después de eso debido a la invasión de las masas. De repente una banda como Cradle of Filth, que son básicamente una mala banda “cover” de Iron Maiden que toca heavy metal rápido con vocales de Black metal, podía ser vastamente popular e introducir a cientos de miles de personas en el nuevo género. Y entonces éstas vinieron, esperando más bandas como Cradle of FIlth, y comprándoles, y por tanto ahogando a las pocas bandas que tenían mérito. Si te habías convertido en un músico de Black metal, ya no había un refugio seguro contra las multitudes, y por tanto tenías que decidir entre hacer Black metal tradicional y ser ignorado, o componer heavy rock al estilo de Cradle of Filth y hacerte rico. Las bandas originales sucumbieron ante la presión, y se desintegraron o prostituyeron, y las nuevas llegaron.
El fan promedio del black metal hoy en día, no ha escuchado los trabajos formativos del género: Immortal, Emperor, Burzum, Gorgoroth, Enslaved, Darkthrone, Beherit and Varathron cuando hacían música hermosa, esencial y compleja. Todo lo que han escuchado es a los recién llegados, que pueden pertenecer a la variedad descaradamente comercial como Cradle of Filth, o a la escena de las bandas “ruidosas, rápidas y antisociales” que representa Witchery. Los recién llegados son despreciables uniformemente, en tanto que no expresan nada que la música rock no haya expresado, y al darle una estética extrema, permiten a sus fans convencerse de que son “parte de” algún movimiento contra la tendencia dominante de la sociedad, aunque así como los Republicanos y Demócratas en USA concuerdan en los mismos valores centrales, las nuevas bandas de “Black metal” repiten la misma retórica vacía con la que la música rock nos ha alimentado por 50 años. las nuevas bandas son Black metal sólo en el mundo de la apariencia; en términos de estructura musical y artística, está más cerca al punk rock o incluso a Dave Mattews Band. Es música rock.
La estética del black metal es fácil de clonar. Pon vocales tipo alarido, guitarras en medio tono, batería rápida y distorsión pesada en música rock, y “suena como” Black metal, incluso si el fan más idiota puede notar que de alguna manera le falta la inmensidad y profundidad emocional de Det Som Engang Var o In the Nightside Eclipse. La estructura del arte -su romanticismo, su poeticidad, su profundidad – elude aquellos quienes clonan el Black metal. Y, como vemos en retrospectiva, las bandas originales de Black metal, así como las de death metal, no eran una cosa natural, sino una aberración en una corriente fija de bandas que han estado clonando las mismas ideas desde el rock’n'roll temprano. El Black metal y el death metal eran la excepción, no la regla.
Lo que ahora tenemos no es black metal, aunque se llama a sí mismo “Black metal”, de la misma manera que la música rock nunca será una sinfonía incluso si se llama a sí misma como tal. Tiendo a referirme a las cosas comerciales como Six Feet Under o Cradle of Filth como “heavy metal”, pues musicalmente están más cerca de Motorhead y Led Zeppelin que del death o el Black metal; tiendo a referirme al Black metal “underground” como Black Witchery y Velvet Cacoon como “Black hardcore”, pues musicalmente se parece a música hardcore último modelo con estética Black metal. Nada de esto es Black metal.
Ideas de los clones del black metal:

1.- Todo el mundo debe asimilarlo. Debe ser simple, no exigente, y más que nada no tener ninguna esencia poética en su alma, pues la mayoría de los fans no puede asimilar eso y por tanto no lo comprará.
2.- Apariencia antes que estructura. Debe tener una apariencia única, pero decir filosóficamente las mismas cosas viejas y usar ideas musicales familiares para que incluso los fans más tontos puedan entenderlo y comprarlo. Incluso, debe incluirse como dogma verdadero que el agregar una flauta o un búho manchado chirriante a la misma música vieja de alguna manera la hace “única” y valiosa para tenerla.
3.- La forma no aplica al contenido. En otras palabras, la apariencia es más importante que la estructura, que es la forma que se moldea al contenido, de la misma manera que una historia acerca de un rescate en el mar tiene flujo y arreglo diferente que una historia acerca de contemplar la muerte en la bañera.
4.- Las emociones simplistas son importantes. Olvida la profundidad de “Inno A Satana”; ciegamente alaba a Satanás con furia rugiente y constante, porque de esa manera cualquier fan, incluso los que tengan Síndrome de Down, puedan entender de qué trata y adentrarse en ello. Comienza una fiesta grande de emoción singular, y hazla simple para que todos puedan comprar el CD y marchar a su ritmo.
5.- Todos pueden participar. Los clones el black metal no son específicos a cierto terreno o sistema de creencias, pues son esencialmente lo mismo en términos musicales y están diseñados para que incluso un alienígena retrasado pueda comprenderlo y comenzar a mover los pies y ponerse su disfraz marca Darkthrone inmediatamente. El nacionalismo, e incluso el elitismo, eugenesia o alguna creencia en nada quedan fuera; lo que queda es tener música que suene enojada, esté escrita como punk-rock y pueda ser apreciada por todos para que puedan comprar los CD’s y alabar a las reinas de la escena “underground” que la crearon.
El problema con el black metal ahora es que los fans, fuera de un deseo de tener algo contemporáneo, están comprando y elogiando la música mediocre de ahora y por tanto están diluyendo cualquier distintividad que haya tenido el Black metal, lentamente transformando el género como comunidad y forma artística en la misma “ol’rock music”.
Están malinformados, o uniformados, y por ende compran lo mejor de lo que pueden encontrar e intentan pretender que les gusta, pero incluso una muchedumbre de fans maleducados pueden sentir que está vacío, entonces intentan comprar más y más de eso, y van por factores novedosos como la ubicación o la obscuridad, pero aún no pueden encontrar la esencia del Black metal y lo que lo hizo grande. Esto es porque ya no es hecho por nadie; un músico que mire hacia la escena del Black metal de hoy reconocerá rápidamente que la competencia es por lo novedoso y no por el arte de calidad, y entonces llevará sus habilidades a otro lado. El Black metal ahora es una moda.
Mi recomendación para todos aquellos que aman el black metal es simple: dejen de apoyar a las bandas que están “OK” en vez de ser grandiosas. Si aquello significa que no hay Black metal para ser escuchado que sea nuevo, entonces acepten eso como un guerrero, y escuchen lo viejo o dispérsense en géneros diferentes. Sostén el Black metal en el espíritu y no al comprar productos mediocres que son un cáncer carcomiendo cualquier legitimidad que alguna vez tuvo el género. Si de verdad te importa el Black metal, te importan más sus ideas que tu propia existencia confortable de comprar montones de CD’s para que tengas algo de qué chismear con tus amiguitos. El querer entender y preocuparse por el Black metal es preocuparse por su espíritu, no el arte desechable que ahora se disfraza con la apariencia del Black metal. Incluso podrías ponerte a explorar otro arte romanticista en vez de eso. El camino está claro: o apoyas la “vida” del Black metal como un género de rock mediocre, o te esfuerzas para que la música mediocre muera para que el Black metal pueda renacer desde dentro, cuando los elementos intangibles como la poesía y la calidad musical alguna vez predominaron. Hasta que eso suceda, el Black metal continuará siendo absorbido por los mismas cosas genéricas que sus creadores odiaban.

Desde: http://deathmetal.org/   (Traduccion por Jairson Bathory.)